Seguridad Urbana

Zonas comerciales en riesgo: la inseguridad urbana en tiempos de aglomeración.

Para iniciar tendríamos que preguntarnos ¿Cómo la alta circulación de personas se convierte en escenario ideal para el hurto oportunista en Costa Rica?  

El fin de año y las temporadas de alta circulación de personas transforman los centros comerciales, estacionamientos, paradas de autobús y zonas urbanas en escenarios de riesgo. Según estadísticas del Ministerio de Seguridad Pública (MSP), más del 60% de los hurtos simples ocurren en aglomeraciones, donde la distracción y el movimiento constante facilitan la acción del delincuente oportunista. La seguridad física urbana se convierte así en un desafío que exige análisis, prevención y responsabilidad colectiva.

Es entonces que la ciudad se convierte en un escenario criminológico de interés. El espacio urbano es un entorno complejo donde convergen movilidad, consumo, comercio, estrés y ritmos acelerados. Este ecosistema dinámico se intensifica en temporadas comerciales, creando condiciones propicias para el hurto simple, uno de los delitos más frecuentes y silenciosos en Costa Rica. Desde la criminología ambiental se ha demostrado que los entornos densos y desorganizados favorecen los delitos de oportunidad: el delincuente observa, selecciona y actúa, aprovechando la distracción natural de la víctima.  

Según Cohen & Felson, 1979, indica “En las ciudades, el delito no se esconde: se camufla entre la multitud”. Es entonces donde el análisis, aporta un elemento preventivo importante ya que es cuando la multitud se convierte en anonimato. Por ellos es importante identificar conductas preventivas esenciales para reducir la vulnerabilidad en zonas comerciales y de alta circulación: 

Recomendación

Descripción / Justificación

1. Mantener las pertenencias en la parte frontal del cuerpo 

La posición frontal dificulta el acceso del delincuente. El hurto simple depende de rapidez y ausencia de resistencia; llevar bolsos o compras detrás del cuerpo aumenta el riesgo en aglomeraciones. 

2. No dejar compras visibles dentro del vehículo 

Los estacionamientos son escenarios típicos de hurto oportunista. Una bolsa visible y unos segundos sin supervisión son suficientes para que el delincuente actúe. Mantener objetos fuera de la vista reduce la tentación y la oportunidad. 

3. Evitar el uso de audífonos o distracciones en zonas de tránsito peatonal 

El delincuente se beneficia de la falta de percepción situacional. Caminar distraído, usar el celular o escuchar música reduce la capacidad de vigilancia natural, facilitando el abordaje o hurto. 

Fuente: Elaboración propia, 2025 

Estas conductas no solo responden al sentido común, sino a principios criminológicos sobre la rutina diaria y el control del entorno y que, en seguridad urbana, la atención es la primera línea de defensa. 

Es así como las discusiones nos llevan a consultarnos: ¿por qué las aglomeraciones facilitan el delito? El hurto simple no requiere violencia, planificación compleja ni confrontación directa. Es un delito rápido, discreto y rentable para el infractor. En zonas urbanas concurridas confluyen tres factores criminológicos fundamentales: 

  • La víctima distraída: Aglomeraciones, ofertas, filas y festividades reducen la atención y aumentan la vulnerabilidad. 
  • El anonimato del agresor: La multitud ofrece camuflaje. El delincuente se mezcla fácilmente y puede retirarse sin ser identificado. 
  • La oportunidad física: Objetos visibles, bolsos abiertos, celulares expuestos y compras sin supervisión son estímulos directos para el hurto. 

La literatura criminológica afirma que el delito oportunista se alimenta del descuido más que de la violencia (Clarke, 1992). Esto explica por qué, aun con presencia policial, las tasas de hurto se mantienen elevadas en temporadas comerciales. La seguridad física urbana no depende únicamente de la policía ni de la tecnología. Depende, sobre todo, de la capacidad de las personas para reconocer que el entorno urbano exige un comportamiento preventivo y consciente. 

El hurto oportunista no ocurre porque el delincuente sea poderoso, sino porque la víctima está distraída.

La invitación es clara:

🛍️ Estemos atentos en centros comerciales

🚶‍♂️ Caminemos con las pertenencias al frente

🚗 No dejemos objetos de valor en el vehículo

📵 Evitemos distracciones innecesarias

👁️ Construyamos vigilancia natural en comunidad

Fuente: Elaboración propia, 2025

La prevención urbana comienza en la forma en que habitamos la ciudad: con atención, criterio y responsabilidad colectiva.

Fuentes Bibliográficas 

Clarke, R. V. (1992). Situational Crime Prevention. Harrow and Heston. 

Cohen, L., & Felson, M. (1979). Social Change and Crime Rate Trends: A Routine Activity Approach. American Sociological Review. 

Felson, M. (2008). Routine Activity Approach. In Wortley & Mazerolle (Eds.), Environmental Criminology and Crime Analysis. Willan Publishing. 

Ministerio de Seguridad Pública. (2024). Estadísticas de criminalidad en zonas urbanas y comerciales. Costa Rica.