Vacaciones seguras comienzan en la carretera: prevención vial en el ingreso a playas y rutas nacionales. 

Una carretera con arboles de fondo

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.El desplazamiento masivo hacia playas y zonas turísticas durante la temporada de vacaciones representa uno de los mayores retos en materia de seguridad vial en Costa Rica. Cada inicio de año, las carreteras nacionales experimentan un aumento significativo en el flujo vehicular, lo que incrementa la probabilidad de accidentes de tránsito, muchos de ellos con consecuencias fatales. De acuerdo con datos del Consejo de Seguridad Vial (COSEVI) y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), el exceso de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol son responsables de aproximadamente el 70% de las muertes viales durante períodos vacacionales, especialmente en rutas hacia zonas costeras y recreativas. 

Este escenario evidencia que el disfrute del descanso y el turismo no inicia al llegar al destino, sino desde el momento en que se toma el volante. El documento del Segundo Bloque de Tips advierte que la seguridad vial debe asumirse como una conducta preventiva integral, donde cada decisión del conductor puede marcar la diferencia entre un viaje seguro o una tragedia evitable. 

“La carretera también es un espacio de convivencia social: lo que hagamos en ella impacta la vida de otros” 

Viajar a la playa es una de las principales actividades recreativas de las familias costarricenses. Sin embargo, desde la criminología vial y la prevención situacional, se advierte que las conductas de riesgo normalizadascomo manejar cansado, consumir alcohol “en pequeñas cantidades” o exceder los límites de velocidad constituyen factores determinantes en la siniestralidad vial. 

Tecnología y Seguridad Vial: Innovaciones que Salvan VidasCuando las carreteras se saturan, el margen de error humano se reduce y cualquier descuido se convierte en un evento de alto impacto. La prisa por llegar, la conducción nocturna prolongada y la falta de revisión mecánica previa aumentan la vulnerabilidad tanto del conductor como de terceros. 

“No es el destino el que pone en riesgo la vida, es la conducta en el trayecto” 

Desde un enfoque preventivo, es fundamental reforzar prácticas básicas de seguridad vial durante el ingreso a playas y desplazamientos por carreteras nacionales:  

  • Evitar conducir bajo los efectos del alcohol: La combinación de alcohol y conducción reduce reflejos, percepción del riesgo y capacidad de reacción. En contextos vacacionales, esta conducta sigue siendo una de las principales causas de accidentes mortales. 
  • Revisar el estado del vehículo antes del viaje: Llantas, frenos, luces y dispositivos de seguridad son elementos esenciales. Una falla mecánica en carretera, especialmente en rutas congestionadas, incrementa exponencialmente el riesgo de colisiones. 
  • Planificar rutas y horarios de viaje: Conducir de madrugada o en horarios de alta congestión incrementa la fatiga y el estrés. La planificación permite reducir tiempos de exposición al riesgo y tomar decisiones más seguras. 
  • Respetar límites de velocidad y señalización vial: El exceso de velocidad no solo aumenta la probabilidad de un accidente, sino también la severidad de las lesiones en caso de impacto. 

Estas conductas, cuando se ignoran de forma reiterada, configuran lo que la criminología vial identifica como “riesgo acumulativo”: acciones individuales que, al repetirse masivamente, generan escenarios de alta letalidad en el espacio público. 

La seguridad vial no es únicamente una responsabilidad individual; es una extensión de la seguridad comunitaria. Cada conductor forma parte de un sistema donde peatones, motociclistas, ciclistas y otros vehículos comparten el mismo espacio. Desde esta perspectiva, la imprudencia no es un acto aislado, sino un factor que expone a toda la colectividad. 

Los estudios en prevención vial señalan que: 

  • La conducción imprudente transforma una carretera funcional en un espacio de alto riesgo. 

  • La normalización del consumo de alcohol al conducir aumenta la tolerancia social al peligro. 

  • La falta de planificación convierte el viaje recreativo en un evento de estrés y vulnerabilidad. 

Así, el conductor imprudente se convierte, muchas veces sin intención, en un generador de riesgo social. 

“La seguridad en carretera es también la seguridad de quienes no conocemos” 

Las vacaciones deben ser un espacio de disfrute, descanso y bienestar, nunca una estadística más de tragedias viales. La seguridad vial nos recuerda que cada decisión tomada al volante tiene un impacto directo en la vida propia y en la de los demás. 

Conducir sin alcohol, respetar las normas, revisar el vehículo y planificar el viaje no son actos extraordinarios; son prácticas mínimas de responsabilidad social. Llegar al destino es importante, pero regresar con vida lo es aún más. 

“La mejor foto de vacaciones es la que se toma al volver a casa” 

La invitación es clara: 

🚗 

Conduzcamos con responsabilidad 

🚫 

Cero alcohol al volante 

🛠️ 

Revisemos el vehículo antes de salir 

🕒 

Planifiquemos rutas y horarios seguros 

🛣️ 

Respetemos la vida en cada kilómetro 

Fuente: Elaboración propia, 2025. 

La seguridad vial es una forma de prevención, pero también un acto de respeto por la vida humana. En Costa Rica, cada viaje seguro fortalece no solo al conductor, sino a toda la sociedad. 

“Porque la seguridad vial no solo evita accidentes: protege familias, comunidades y futuros” 

Fuentes Bibliográficas 

Consejo de Seguridad Vial (COSEVI). (2024). Estadísticas de siniestralidad vial en temporadas vacacionales. Costa Rica. 

Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). (2024). Campañas de prevención vial y conducción responsable. Costa Rica. 

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Global status report on road safety.