¡Aprenda a reaccionar de forma eficiente y segura ante una emergencia!

En las capacitaciones que efectuará la Universidad Libre de Costa Rica los participantes conocerán técnicas para brindar asistencia inicial a una víctima de accidente.
Por su modalidad de formación, contenidos y accesibilidad a la población, serán los primeros cursos en su género en el país.

Una situación de emergencia puede presentarse en cualquier momento y lugar. ¿Sabe cómo ayudar a una persona que ha sufrido una caída, un corte o una quemadura mientras llegan los equipos de salud? ¿Cómo asistir a una víctima de bala perdida o ataque con arma blanca? 

Uno de los accidentes más comunes son las caídas. Según el sitio web de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas son un importante problema para la salud pública en todo el mundo. Anualmente, se producen más de 37 millones de caídas, cuya gravedad requiere atención médica.

Las emergencias ocasionadas por actos violentos también están presentes en el entorno. Al menos tres agresiones diarias con arma blanca y de fuego se registraron en Costa Rica en 2023, de acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Ante este tipo de situaciones, la capacitación de la población en Medicina Táctica se vuelve fundamental, pues esta contribuye a desarrollar métodos y destrezas para asistir a las víctimas de un accidente o emergencia mientras los cuerpos de socorro acuden al sitio.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bajo esta premisa, la Universidad Libre de Costa Rica (ULICORI) ofrecerá tres cursos libres de Medicina Táctica, orientados a que los primeros respondedores en una emergencia puedan ayudar de forma eficiente a minimizar los daños o impactos en las víctimas.

En su sede central en Barrio La California en San José, la Universidad impartirá los siguientes cursos: Inmovilización y Movilización de Heridos los días 27 y 28 de julio; Circulación y Control de Hemorragias los días 10 y 11 de agosto y Primeros Auxilios en Entornos Hostiles los días 24 y 25 de agosto. Cada curso será teórico-práctico, con modalidad presencial y una duración de 10 horas.

Los primeros respondedores suelen ser personas que, sin ser profesionales sanitarios, cumplen roles que los hacen llegar de primeros al lugar del accidente, como es el caso de policías, encargados de seguridad y bomberos, entre otros. Pero también pueden ser respondedores otros ciudadanos que, en el momento del evento, se encuentren cerca.

“Para que los respondedores ayuden de la mejor manera a quien está lesionado, es vital que cuenten con los conocimientos y las técnicas necesarias. Nuestras capacitaciones en Medicina Táctica han sido diseñadas para que cualquier persona pueda reaccionar de la forma más positiva, eficiente y segura, en ambientes hostiles o situaciones de emergencia creadas ya sea por el ser humano o por desastres naturales”, indica Andrés Muñoz, profesor de la Universidad Libre de Costa Rica.

¿QUÉ APRENDERÁN?

En el primer curso los participantes conocerán técnicas para inmovilizar la columna o las extremidades de una persona en caso de fracturas, luxaciones y otros tipos de traumas, también a realizar los acarreos de emergencia de un paciente. En el segundo, aprenderán a identificar sangrados y hemorragias de riesgo, a colocar torniquetes, gasas y otros dispositivos de control de sangrado y realizar vendajes compresivos para reducir inflamaciones.

En el último curso las personas serán entrenadas en procedimientos básicos de primeros auxilios, desde control de sangrados, técnicas de inmovilización de extremidades con fracturas y realización de vendajes hasta manejo básico de quemaduras, abordaje de cuerpos extraños y sangrados nasales, entre otros aspectos.

En el diseño de estas capacitaciones contamos con el apoyo de la Asociación Costarricense de Medicina Táctica (ACMT), organización compuesta por profesionales de la salud especializados en medicina de emergencias. Si bien las temáticas de los cursos se encuentran entrelazadas, estos han sido formulados para que puedan llevarse de manera independiente, por lo que cada persona puede decidir cuántos módulos desea realizar”, agrega Muñoz.

AGENTES DE CAMBIO.

Para promover el cambio social a través de la educación y desarrollar un centro de enseñanza superior muy accesible para todas las personas, nació en 1993 la Universidad Libre de Costa Rica.

Con una profunda vocación social, de docencia, salud y desarrollo, el matrimonio compuesto por dos visionarios exprofesores, Carlos Paniagua Vargas y Rosa Marta Jacob, sentó los pilares de ULICORI, centro educativo que hoy cuenta con sedes en San José, Limón, Santa Cruz y Pérez Zeledón y cuya plataforma con metodologías virtuales brinda cobertura en todo el país.

Su actual encargado, Carlos Antonio Paniagua Jacob, continúa con el legado y los objetivos de los fundadores, creando oportunidades para que cada vez existan más egresados buscando transformar el país desde profesiones como Criminología, Trabajo Social, Administración, Educación y Registros Médicos.